La Zona de Confort

Hoy, quiero compartir un pequeño texto para la una asignatura del Master en Transformación Digital y Desarrollo de Negocio. El ejercicio nos requería mirar un vídeo y exponer nuestra reacción. El vídeo, en cuestión, es este. Trata sobre la Zona de Confort, la Zona de Aprendizaje y la Zona de Pánico.

 

En mi caso, soy de aquellas personas en que la zona de confort es su zona de pánico. Me aterroriza la rutina, hacer dos veces la misma cosa de la misma manera sin poder aportar creatividad alguna. Es decir, me siento muy cómodo en situaciones nuevas, aprendiendo constantemente y dándome cuenta lo mucho que tiene este planeta por ofrecerme. Y el poco tiempo que disponemos nos obliga a movernos con agilidad. Si recordáis el vídeo de Jobs en Standford: “si al tercer día de preguntarme ante el espejo, si aquel dia voy a hacer lo que me apetece hacer, la respuesta es NO, es que hay que cambiar algo”.  Lo más interesante de salir de la Zona de Confort, para mi, es ese nuevo vínculo que establecemos con nosotros mismos; ese poder que nos otorgamos para cambiar nuestras vidas o como nos sentimos en ella. Me explico: a nuestro cerebro le apasiona la rutina y es fácil que funcionemos con el piloto automático, siendo luchar contra nuestros sueños su único esfuerzo. Sin Potencial no puede haber Acción, ni Resultados cerrando la Creencia de que eso no funciona. En el momento en que salimos, nos damos cuenta de nuestro potencial y nuestro cerebro se activará al 100% siendo feliz y atento. Si queremos emprender, sin dejar nuestro trabajo, nuestro cerebro acabará reforzando la creencia de que muhcos fracasan y no queremos ser uno de ellos. Si dejamos el trabajo y vamos con motivación, toda nuestra energía se volcará para conseguirlo. Es muy probable que fracasemos la primera, segunda, tercera vez. Y eso, también forma parte de este proceso de enriquecimiento personal. Y, fallar, errar, equivocarse no solo es humano sino que es inevitable en entornos nuevos y de incertidumbre. Aunque en países como España, está mal visto, en otras culturas más avanzadas, el fallo es el precedente del éxito.

Además, soy de los que creo que no podemos tener lo que no hemos soñado antes. Soñar es fantástico. En primer lugar, como canta Arnau Griso, ‘Soñar es Gratis’. Algo que los catalanes valoramos mucho 😉 Inversión cero con un potencial incalculable. En segundo lugar soñar te permite visualizar, sentir, llamar, prepararnos para cuando tengamos lo que queremos. Y, lo más importante, soñar nos moviliza. Hay técnicas como PNL que nos enseñan, entre otros, a comunicarnos correctamente con nosotros mismos, usando esquemas de lenguaje apropiados para conseguir nuestros objetivos. O milenarias creencias que divulgan la justicia del Universo, con las leyes de atracción o el kharma que favorecen los flujos de energía. Sea como fuere, soñar es dar vida, color, forma, matices, visualizar aquello que queremos para motivarnos y pasar a la acción. Y aún diría más, lo mejor es no esperar a nada en concreto y empezar a vivir nuestro sueño hoy, ya, desde ahora mismo.

 

Y os aseguro que no hay nada que muerda más fuerte que vosotros en el otro lado. 

Gracias por vuestra atención!!